Llega el verano y con él, las vacaciones para algunos que eligen la época estival para escaparse o las escapadas de fin de semana para los que dedicen dejarlas (las vacaciones) para otras épocas. Seas de los de vacaciones veraniegas o de los de escapadas, en este tiempo, la maleta forma parte de nosotros muy a menudo.

Hacer la maleta… ¿a quién le gusta? No es una tarea ni mínimamente fácil y sencilla, al contrario, ya que hay que pensar en el destino, en el tiempo que hará, en los planes que allí nos encontremos y además, incluir los “por si acaso”. Por esto, vamos a intentar ayudarte a crear una maleta perfecta lo más acorde posible para tu próxima escapada.

¿Qué no puede faltar en la maleta perfecta?

– Pantalón largo: escoge el que más se acomode a tu estilo (jeans, chinos) pero siempre es importante incluir un pantalón largo aunque sea verano. Una salida nocturna o una cena pueden necesitarlo.

– Camisa manga larga: al igual que en el caso anterior, una camisa al menos debes incluir. Cualquier plan a partir de las 20 h puede requerir esta prenda. Elige alguna de estampado veraniego o tejido más fresco que además podrás remangar. La clásica blanca es una apuesta segura.

– Un par de bermudas: la prenda estrella de los veranos. Cómoda, fresca, queda bien y apta para cualquier plan según la forma, el estampado y el print.

– Camisetas: varias de ellas, porque siempre son necesarias para cualquier ocasión y pegan con todo.

– Polos: un polo también siempre es apropiado para un plan de más de una camiseta pero menos que una camisa… ¿una merienda?

– Un calzado para salir: para el look de camisa y chinos un calzado tipo náutico es el que mejor te vendrá en esta ocasión.

– Espadrilles: no pueden faltar en tu maleta. Por comodidad, versatilidad, frescura y estilo, es el calzado más apropiado para el verano.

– Suerter de verano: para las noches que pueda refrescar según el destino, siempre está bien echar un suéter fino de primavera.

Con estos básicos tienes tu maleta de escapada hecho. No debes olvidar lo típico de aseo, ropa interior y un bañador, sea cual sea tu destino. Aunque vayas a la montaña, siempre puede haber una piscina en la que darse un chapuzón. Y la crema solar, que ya pega fuerte el solazo.

Y ahora… ¡a disfrutar de los días libres y desconectar!.